lunes, 24 de mayo de 2010

Ser luz

Ayer tuve una revelación. Estaba yo sentada en un sillón, con las piernas cruzadas la una sobre la otra en una simulación algo rancia de la postura del indio, y entonces sentí una fuerza inmensa apoderándose de mí. Creo que no hay palabras para describir esa sensación, pero intentaré expresarme de la manera más descriptiva posible:

Yo hablaba sin cesar sobre la luz, y hablaba con mi niña interior -mi Niña Libre- sobre lo que realmente desea hacer en la vida. Me planteé cómo quiero que sea mi futuro, a qué me quiero dedicar, dónde quiero vivir, y con quién deseo hacerlo. Y entonces vi la luz. Tuve un momento de claridad absoluto, en el que mi mente se abrió al conocimiento, el caos se ordenó, las ideas difusas tenían sentido... Todo tenía sentido.

Y entonces comprendí la vida. Comprendí lo que siento, y comprendí lo que soy. Comprendí la magia que guardo dentro, y deseé compartirla con los demás. Comprendí mi ansiedad y mis miedos. Comprendí todo lo que alguna vez hice sin querer, y lo que no hice queriendo. Comprendí mi alma.

Y entoces me levanté de la cama, me desnudé, y me miré al espejo detenidamente. Y me vi preciosa. Vi belleza dentro de mí. Y lloré. Lloré dos horas seguidas, sintiendo la fuente dento de mí, dejándome acariciar por la luz. Emocionándome con la luz. Fundiéndome con la luz. Siendo luz. 

Deseo con toda el alma que todos vosotros sintáis eso en algún momento de vuestra vida. Es alucinante sentirse luz. Es alucinante estar vivo...


2 comentarios:

Concha dijo...

Enhorabuena por esa revelación!VIVA!

Unknown dijo...

no puedo evitar sentirme identificada! me encanta mi nombre, cuando lo pienso, suele transmitirme parte de ese sentimiento de claridad y felicidad. Es genial compartirlo contigo, Esperanza.