miércoles, 30 de diciembre de 2009

La carta


Ayer me contaron una historia que me apetece compartir con todos vosotros. Ahí va:

Aquí en Paraguay, como en tantos otros países del mundo, el uso y dominio del inglés es algo bastante importante, especialmente para algunas familias. Una chica tuvo la increíble suerte de contar con uno de esos padres –como el mío- que comprenden la necesidad actual de aprender este idioma. Por eso, contactaron con un servicio de intercambio de alumnos, y marchó a Estados Unidos por unos meses, con la intención de volver renovada y bastante más versada en la lengua de Shakespeare. El acuerdo decía que ella se hospedaría en casa de una familia norteamericana, y que transcurrido un tiempo, la chica de esa misma casa, vendría a Paraguay para aprender español.

Por fin llegó el día de la partida, y entre nerviosa e ilusionada, viajó hasta California. Conoció a su nueva familia de acogida y desde el principio se sintió muy cómoda con ellos. Con el paso del tiempo, empezó a sentir algo por el hermano mayor, y poco a poco, acabaron enamorándose y viviendo una relación intensa, tratando de exprimir cada segundo del tiempo que les quedaba juntos. Los meses pasaron muy rápido, y llegó el día en que tuvo que volver a su casa, con la promesa de que él marcharía pronto para verla de nuevo. En el aeropuerto, llorosa y triste, recibió de él un último regalo: una carta. Él le hizo prometer que no la abriría hasta que llegase a su casa, y ella aceptó.

Unas horas más tarde, tras saludar a sus padres y a sus hermanos, se tomó unos instantes a solas para descubrir qué era eso tan misterioso que él tenía que decirle. Abrió el sobre, inquieta, nerviosa, deseando leer su contenido. Sacó despacio una única hoja, y al instante, cayó derrumbada al suelo, como en estado de shock. Su madre la encontró allí mucho rato después. Trató de descifrar cuál era la causa de su desesperación. Encontró la respuesta a sólo unos centímetros de ella, en una hoja con una sola frase. La leyó en voz alta:

Bienvenida al mundo de los que tenemos SIDA.




(El SIDA es un genocidio)

1 comentario:

Concha dijo...

No entiendo como puede haber personas así.....me impacta!